Inicio > > Panorama de la educación > Equidad y calidad de la educación
ÚLTIMAS NOTICIAS y/o ACTUALIZACIONES
NUESTRO CENTRO
ED. INFANTIL
ED. PRIMARIA
ED. SECUNDARIA OBLIGATORIA (E.S.O.)
BACHILLERATO CONCERTADO
FORMACION PROFESIONAL (C.F.G.S.)
SECRETARÍA
COMEDOR ESCOLAR
PASTORAL
ORIENTACIÓN
ESCUELA DEPORTIVA
¿QUIÉN MANTIENE ESTA PÁGINA?
Equidad y calidad de la educación

La OCDE recomienda una mayor inversión educativa, limitar la libre elección de centro y eliminar la repetición de grado como medidas para alcanzar una educación equitativa y de calidad.

La relevancia de la educación va mucho más allá de las aulas. Esta realidad, a veces olvidada ante el peso de lo cotidiano, es una de las principales conclusiones que la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) desgrana en su último estudio, Equidad y calidad de la educación. Apoyo a estudiantes y escuelas. En él, el organismo internacional recuerda a los Estados que un país que no apuesta por sistemas educativos equitativos y de calidad está comprometiendo su presente y su futuro, además de generar gastos adicionales a la misma Administración pública a la que se quiere dotar de austeridad.

La contundencia con la que se expresa el citado informe no deja lugar a la duda: la educación constituye (o ha de constituir) un “elemento central” en la recuperación económica a través del diseño de estrategias educativas que permitan el desarrollo social de sus estudiantes. La OCDE constata que uno de cada cinco jóvenes de los países pertenecientes a la Organización no alcanza un nivel básico de habilidades, lo cual dificulta su capacidad de progreso. A la vez, la falta de equidad en las aulas es un factor directo en el fracaso escolar, lo cual provoca que no se alcancen determinadas competencias básicas. Ello provoca un círculo poco virtuoso que perjudica no solo al individuo afectado sino a toda la sociedad.

Paro y abandono

El fracaso escolar es precisamente uno de los ejes del informe de la OCDE. Su cara más visible, el abandono de las aulas, constituye un 20% de media entre los jóvenes de entre veinticinco y treinta y cuatro años de los países de la Organización, con destacables variaciones que van del 3% registrado en Corea, al 36% español o el 62% de Turquía. Estas cifras resultan difíciles de asumir, puesto que solo la mitad de los jóvenes que dejan la escuela alcanzan a reciclarse laboralmente. Si a ello sumamos el problema endémico del desempleo juvenil que se registra en nuestro país, el panorama final resulta muy poco alentador.

Buena parte del estudio se reserva para las recomendaciones que la OCDE hace a los Gobiernos nacionales. En este sentido, la Organización pone el énfasis en la eficacia de una inversión fuerte desde la educación temprana y hasta el nivel medio superior. Ello permitiría la elaboración de una doble estrategia, la eliminación de las prácticas inequitativas (es decir, la búsqueda de un sistema educativo integrado e inclusivo) y a la vez, reforzar el sistema educativo igualitario desde el diseño de políticas sociales de bienestar que garanticen el éxito estudiantil.

En concreto, el informe desgrana cinco recomendaciones que contribuirían a prevenir el fracaso y a evitar el abandono temprano: la eliminación de la repetición de grado por costosa e ineficaz; evitar “la selección temprana de estudiantes”, pues aumenta las dificultades “sin elevar el desempeño promedio”; limitar la libre elección de centro por fomentar la segregación de estudiantes; administrar la financiación educativa en función de las necesidades de estudiantes y centros escolares, y “diseñar trayectorias equivalentes de educación media superior para garantizar su término”.

Más información